Acompaño a adolescentes, familias y personas adultas en procesos emocionales y relacionales complejos.
No trabajo desde las soluciones rápidas ni desde la corrección. Tampoco desde la culpa o el miedo.
Mi enfoque es educativo, emocional y profundamente humano: comprender lo que pasa, sostener el vínculo y ayudar a recolocar internamente para poder actuar con más claridad.
Mi mirada no nace solo de la formación, sino del cruce entre formación y experiencia.
Soy educadora social y psicopedagoga, y llevo más de 18 años acompañando a adolescentes, familias y personas adultas en procesos reales de cambio, miedo, bloqueo y revisión personal.
Ese recorrido me ha confirmado algo esencial: educar, acompañar y vivir no son procesos limpios ni lineales, y pretender simplificarlos suele generar más malestar del que resuelve.
El miedo informa, pero no decide. Aprender a escucharlo sin obedecerlo es parte del proceso adulto
No hay atajos emocionales que no pasen factura después.